domingo, 20 de enero de 2019

Propósitos para el 2019

Propósitos para el 2019 . . .
-Volver a ser vegetariana después de que nazca Fran 
-Aprender a cocinar mas comidas aptas para veganas 
-Aprender a cocinar budines, galletas, tortas, magdalenas, etc. 
-Tomar un curso de pastelería 
-Aprender a pintar con acuarelas y acrílicos. 
-Aprender a bordar y tejer. 
-Quizás aprender a pintar al óleo. 
-Aprender mas sobre fotografía y edición. 
-Aprender mas sobre jardinería. 
-Leer sobre historia del arte. 
-Iniciar mi emprendimiento de artesanías y mantenerlo 
-Generar $6000 en un mes con las ventas 
-Ahorrar todos los meses un mínimo de $100 
-Pagarle todo a Nana y a Fran sin ayuda del resto 
-Que Nana y Fran no se enfermen durante todo el año 
-No lastimarme. 
-No volver a entablar contacto con relaciones dañinas 
-Hacer ejercicio 
-Animarme a cantar en público 
-No sentir mas vergüenza por hacerme autorretratos o por mostrar mis gustos 
-Rendir una materia de la facultad y aprobarla -Anotar todos nuestros gastos 
-Ir a reuniones de feministas abolicionistas 
-Leer 10 libros feministas 
-Vender cosas que ya no me sirvan 
-Mudarnos a fin de año a un dpto de 2amb con balcón y baño con bañera y bidet 
-Hacer nuevas amigas 
-Ver a P, a M, a C, y a R. 
-Terminar el año con al menos 2 poemarios vendidos 
-Sacar fotos en una boda 
-Ir a todas las marchas feministas posibles 
-Retratar feministas 
-Que Fran no nos escuche pelear con Eric nunca. 
-Poder permitirme comprar ropa, maquillaje, ponerme aritos y tatuarme. 
-Comprar cosas de decoración para la casa, muebles y cosas para la cocina 
-Tener un día al mes sola, sin Fran ni Eric 
-Tener muchas plantitas nuevas y plantar frutillas y un girasol. 
-Hacer actividades que impliquen salir sola a la calle sin que me de pánico. 
-Arreglar mi bici y pintarla 
-Completar un libro de mandalas 
-Terminar el año pudiendo pagar unas vacaciones a un país limítrofe, aunque sean pocos días. 
-No decepcionarme por no poder lograr algo de esta lista y tener siempre en mente que estoy dando lo mejor de mi ♡

domingo, 30 de diciembre de 2018

Balance de fin de año 2018

domingo, 23 de diciembre de 2018

Diario de un año con Eric.

Un año atrás, nos empezamos a hablar porque yo estaba triste y vos aburrido.
Me preguntaste qué iba a hacer en Navidad, te dije que iba a estar sola, tomando birra, en la piecita donde vivía en una pensión en la loma del orto.
Me invitaste a pasar Navidad con vos.
Nos conocimos unos poquitos días antes y no nos separamos por 13hs, no paramos de hablar.
A nada de Año Nuevo, sigo sin saber cuándo aunque vos digas que fue un día antes, me pediste que sea tu novia, e hicimos una lista de pros y contras de ser novios. Nadie pensó que íbamos a durar mas que una semana o un mes.
Creo que a la semana o a las dos semanas nos fuimos de viaje juntos y me pediste que me case con vos.
Te dije que sí.

Un año después no me arrepiento de habernos hablado ese día, ni de aceptarte cada cosa que me propusiste en el momento, porque estás tan chiflado como yo, y ya sabíamos que iba a funcionar.
Me haces muy feliz fisu.
Gracias por ser mi compañero, por estar conmigo codo a codo siempre, por alentarme a hacer lo que yo sienta que me hace feliz y me hace falta.
Me cuidas el alma y el cuerpo, vos, nuestra bebé y nuestra perrita, son mi familia.





Diario de hace 4 meses.

Que momento para traer un hijo al mundo,
que momento.
Cuando me entere que estaba embarazada, el día anterior había bebido creo que seis cervezas. Había fumado dos paquetes de cigarrillos.
Al día siguiente el dólar subió a cuarenta pesos.
También en Chaco, un yuta reprimió y mato a un nene de trece años que quería comer, con un tiro en el pecho.
Y esta semana vi día tras día cómo aparecía un nuevo cartel de una piba desaparecida.
Por suerte una de ellas apareció con vida. Una buena.
Y yo acá dudando si tenerlo o abortarlo.
Al final, decidí tenerlo. Lo quiero. La quiero.
Pero quiero que sepa que pensé abortarlo, porque no quería traerlo a este mundo horrible.
Porque no sabía si iba a poder con esta economía, con esta violencia.
Con este todo donde yo existo y ya de por sí no puedo conmigo misma.
La mayoría de mis poemas hablan sobre amor, o desamor, desilusión, dolor. Pero sobre todo hablan sobre encontrarme a mi. Sobre escaparme de adentro mio. Hablan sobre mi enfermedad mental con la que convivo hace años.
Desde mi difusa identidad, los límites de mi personalidad. O donde comienzan mis sueños y la realidad. Hasta mi depresión que me acompaña hace cinco años.
Y ahora tengo otro ser adentro. Hay algo dentro mio, que a último momento, va a desarrollar esos 25 gramos en las neuronas, que la ciencia ahora dice que es el alma. Y eso está ahí formándose.
La verdad, es que no es tan fascinante como uno podría creer. Escuche a hablar a mamás y mujeres (cis) en general, toda mi vida, sobre cómo iba a cambiar mi opinión sobre tener hijos. Sobre como iba a cambiar todo cuando fueran mios. Sobre que el embarazo es algo hermoso y maravilloso y mágico.
Y la verdad es que no. Es una generalidad que nos metieron en la cabeza. Y no es mi verdad. Perdón bichito que está adentro mio. No seré suficiente mujer o madre para esta sociedad entonces.
A mi no me gusta tener que pasar por todos estos estudios de rutina.
No me gusta pasar por los comentarios de la gente, los familiares, jactándose con el dedito diciendo "¿viste que ibas a querer?"
Y mire señor, fue todo bastante repentino.
Entre mis problemas amorosos con el papá del bichito, mis problemas económicos y emocionales, apareció y al final quise quedármelo.
Pero lo dude.
También es que no tengo la plata para abortar.
Y todos quieren conocer al bichito que ya está ahí y late.
Todos quieren y el papá está tan feliz. Ilusionado.
Y la verdad es que no es el fin de mi mundo. Yo también estoy feliz.
Ahora.
Bichito sintió mis nervios y mis llantos y mis golpes en los muslos y mis mordidas en los dedos cuando me entere.
Cuando me quedaba sola en la pieza y no podía aguantar el dolor de las puntadas, porque siempre fui horriblemente sensible al dolor físico.
Bichito sabe lo que me costo estar feliz con él ahí, con ella ahí, con eso ahí.
La verdad es que odio levantarme y vomitar.
Odio las náuseas, las perdidas, el miedo a las perdidas, las pastillas para retenerlo y las pastillas para que se forme bien, porque siempre odie tomar pastillas.
Odio saber que ahora, como dijo marido, vamos a tener que consultar y acordar todo pensando qué es lo mejor para bichito.
Ya no puedo decirle que yo me quiero ir a vivir sola y que nos veamos cuando queramos, porque hay un bichito de por medio y tengo que pensar en eso.
Ya no puedo irme cuando quiero.
Ya no hay autoridad sobre mi cuerpo.
Y eso me vuelve loca. Me desespera.
No, estar embarazada no es hermoso.
¿Saben qué me emociona?
Saber que voy a ser mamá.
No que voy a tener un hijo, una hija.
O que estoy embarazada y se me hincha todo y todos quieren tocarme la panza.
No me emociona saber que va a salir de adentro mio. Perdón. Si puedo tener una cesárea, lo prefiero. No quiero que me duela. Ya sufrí miles de heridas físicas y emocionales toda mi vida y no quiero que esta sea una. Prefiero un tajito y que ya esté afuera y comience la parte que sí me emociona.
Quiero poder jugar y abrazarle. Quiero hamacarle. Hablarle de hadas. Enseñarle valores y que me discuta. Quiero ver cómo crece y aprende cosas por su cuenta. Quiero saber qué tiene para enseñarme.
Me emociona mas su crianza que todo este proceso donde se supone, tengo que sentirme plena y en una conexión impresionante con lo que sea que haya ahí adentro.
Todo este proceso me cohíbe.

jueves, 18 de octubre de 2018

Escuchar música con vos es un viaje de ida y vuelta,
arranca el primer día que lo conocés,
le cambia la letra y la hace tuya, te ves en ella,
le busca la vuelta
y después te das cuenta de que siempre suena algo de fondo
porque él necesita callar su cabeza
y tapar el silencio de afuera
de las palabras que no puede sacar.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Hoy tomé un té en el balcón del hotel,
vi el atardecer antes de irme a trabajar
y te extrañe mas de lo usual.
Te mande una foto del cielo
y al instante me respondiste,
"te extraño".
Una foto del cielo te desperto un te extraño.
A mi el cielo me hizo pensar en vos.
El té, el cansancio, el no tener tus hombros para apoyar mis brazos y abrazarte.
No tener tu pecho para acostarme.
Me largue a llorar. 
Quiero volver a casa y que estés ahí.
Los girasoles buscan la luz entre ellos cuando el sol se va,
me pregunto si funciona así entre nosotros.